
Cada vez somos más conscientes de la importancia de prestar la atención que merece la salud mental de los niños y niñas.
Es importante que desde muy peques trabajemos con ellos el manejo y la gestión de sus propias emociones, evitando así problemas posteriores en otras áreas como cambios de comportamiento o problemas escolares.
Con frecuencia, ocurre que los niños y niñas no saben expresar sus sentimientos, o incluso puede ocurrir que sepan identificar una emoción en un momento dado pero no saben expresar qué les hace sentirse así. Y muchas veces, esto dificulta que los adultos podamos ayudarles, ya que para nosotros también puede resultar una tarea complicada saber qué les está pasando y cómo podemos ayudarles.
Algunos de los motivos por los cuáles los menores pueden tener problemas de salud mental son:
- Enfermedad y/o fallecimiento de algún familiar
- Ambiente familiar poco favorable, como maltrato en primera persona o ser testigo de maltrato en la familia
- Padres separados
- No sentirse querido por los familiares
- Problemas escolares
- Acoso escolar
- Falta de recursos en la familia
Es importante que tanto profesionales como familias estemos atentos a una serie de síntomas que nos ayuden a detectar que algo no va bien:
- Muestra tristeza constante
- Irritabilidad
- Suele mostrarse preocupado
- Autolesiones
- Quejarse con frecuencia de dolor, especialmente de tripa o cabeza
- Cambios de conducta
- Tiene conductas propias de niños de menor edad, como enuresis (hacerse pis en la cama)
- Aislamiento
Ante la detección de alguno de estos síntomas, es muy importante dar la voz de alarma cuanto antes para poder ayudarle.
Seamos conscientes de la importancia de la SALUD MENTAL.
